jueves 19 de noviembre de 2009

Miradas y Ropa Interior

Me pierden las miradas,
los ojos que sonríen o que lloran,
el mar en que navegan,
el campo en el siembran,
la noche en la que añoran.

Las miradas que saben lo que callan,
que esconden lo que ansían,
que ríen cuando lloran.

Me pierden las miradas
cuando esconden la vista
para soñar despiertas.





Esta ropa interior que me desnuda,
tiene un tacto de piel dada la vuelta.
Esconde lo que quiere se vea.
Enseña lo que esconde.

Es la ropa interior que me desviste,
que da forma al color de lo que siento,
que no entiende de modas,
que no sabe soñar sin que se sepa.

Ropa de encaje para vestir santos,
penas de algodón que no destiñen.

Ropa colgada del escaparate
que refleja una cara en cada luna.

Tela de juicios, ropa de cama,
traje de noche, segunda piel.

Ropa interior para quitar deprisa
pero con pausas.

(poemas del libro Ropa Interior de Javier Ruiz Taboada, Ed. Renacimiento)

jueves 12 de noviembre de 2009

Adivinanza






Volviendo a casa por un lugar muy concurrido para el turismo y colegiales de excursión me encuentro con estas dos placas (no hay photoshop). ¿Cuál es la verdadera?

domingo 8 de noviembre de 2009

Leif (y Tommy)

La culpa de mi atracción por los rubios la tuvo Tommy. Ahora lo sé: él fue el primero (fotos).

Así que cuando apareció Leif Garrett el camino ya estaba hecho. Leif era ese ángel rubio que cantaba en extranjero (sí, a mí me tocó francés) y el que mejor lucía aquellas mallas infames de spandex que seguro que se las ponía por una promesa. Los primeros y únicos Superpops que compré fueron para poder tener fotos de él, e incluso llegué a entrar en una zapatería de la Plaza España para que me dieran un póster donde promocionaba a ritmo de su último hit (a partir de '22s) las zapatillas deportivas Paredes.



Y gracias a aquel patrocinio, vino a España y grabó algunos Aplauso para deleite y locura de sus fans, las afortunadas que pudieron verle en directo. Las de provincias nos teníamos que conformar con verle por la tele y feel the need.




Y cómo olvidar I was made for dancing.




Ah, y cuando se cortó el pelo que parecía más mayor y así las fans ya podíamos responder con una-imagen-vale-más-que-mil-palabras a aquellos maledicentes que se metían con nosotras «si parece una niña con ese pelo». Pos hala, ya se lo había cortado y ya no parecía una niña, listos, que eran unos listos.
You had to go and change on me




Y un buen día desapareció. Y no volvió a ver más rubios en mi vida, nunca más. Bueno, uno sí, Sting, pero no cuenta, que entonces estaba yo aprendiendo inglés y practicaba con sus canciones, él era sólo un instrumento, ejem.

Hace un par de meses buscando otras cosas me encontré con una foto de Leif. Un auténtico shock. Su aspecto físico era lamentable, ciertamente las fotos para las fichas policiales no suelen ser muy favorecedoras, y me puse a buscar qué había pasado durante estos años.

Una vez más la fama, las drogas y un desgraciado accidente con resultado de graves lesiones para un amigo suyo que viajaba en el coche que Leif conducía le había apartado de la vorágine de vida que llevaba. Parece ser también que se cansó de ser el niño bonito que ponía la imagen a las canciones que le habían convertido en ídolo de quinceañeras y quiso cambiar de estilo. No le salió bien la jugada y no tuvo apoyos después de sus problemas con las drogas y la demanda millonaria que le interpusieron a raíz del accidente.

Siguió actuando en películas como The Outsiders e intentando volver a la música, aunque no con el éxito que tenía. He encontrado dos sitios que recogen la música que está haciendo ahora y que no está nada mal, aunque algunas sean versiones:

http://www.myspace.com/leifgarrett donde hay un remix de I was made for dancing

http://www.purevolume.com/leifgarrett

Y también tiene página oficial y todo:
http://www.leifgarrett.net/memphisappeal.html

Y página de fans con fotos más o menos actuales y de cuando empezó: el gorro que gasta ahora le sienta estupendamente, je.
http://www.leifgarrettfans.com/pictures.html

Y sí, hoy que cumple cuarenta y ocho tacos, ha recorrido un camino más duro del que debería para llegar a ser el dueño de su propia vida; ya no es el mismo chico que era un apasionado del skateboard, físicamente tampoco, claro, aunque esa mirada..., no seremos los mismos, pero sí somos los de antes.

lunes 2 de noviembre de 2009

Conversaciones a las ocho de la mañana

Recién levantado:

-Mamá, creo que no existen los Reyes Magos.
-¿Y eso por qué?
-Porque un amigo del cole dice que oyó a sus padres hablar de qué era lo que le iban a comprar para Reyes.
-¿Y tú qué piensas?
-Yo les he dicho que el que no existe seguro es Papá Noel.
-¿Y por qué?
-Porque Papá Noel sólo me ha regalado una vez unos guantes y nada más.


Se me hacen mayores tan deprisa que me da vértigo (el viernes fue su cumple, nueve añitos, snif).

viernes 30 de octubre de 2009

Polifemos

Acabo de llegar de la tertulia Polifemos y no será la última. Vuelvo llena de imágenes, vidas y poemas que me han acompañado paseando conmigo hasta mi casa envuelta en la brumosa luna y en la suave temperatura de la noche barcelonesa de octubre.
Muchas gracias a Marce y Dani y a todos los que han colaborado y nos han hecho partícipes de sus escritos, emociones y cálidas voces, un auténtico placer.
Y me llevo dos poemas que no conocía, además.

Solo de ti, lleno de ti,
esta tarde a las 7,
el ciudadano de tu ausencia
se palpaba la cara, la voz, los papelitos,
de veras comprobando
que tus ruidos andaban por sus huesos
y en general te habías ido.

Golpeó puertas, teléfonos.
La gran ciudad estaba equivocada sin tu pelo, señora,
y él sentía tirones detrás del corazón.
A lo mejor era el tabaco,
de todos modos yo soy otro:
un pedazo de ti,
alguien a quien castigan puertas, ruidos, teléfonos,
y, andá a saber por qué,
toda la parentela de la muerte.


Juan Gelman



Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.


Mario Benedetti

jueves 22 de octubre de 2009

Más extraño que la ficción

(voz en off al final de la peli)

Al darle un mordisco a una galleta glaseada de babaria, Harold por fin tenía la sensación de que todo iba a salir bien. En ocasiones, cuando nos perdemos en el miedo y la desesperacion, en la rutina y la constancia, en la desilusion y la tragedia, habría que dar gracias a dios por las galletas glaseadas de babaria.
Y, afortunadamente, incluso cuando no hay galletas, aún nos puede reconfortar una mano conocida acariciándonos, o un gesto amable y cariñoso, o un apoyo sutil para respirar la vida, o un abrazo tierno, o unas palabras de consuelo. Y no olvidemos las camillas de hospital, y los tapones para la nariz, y la repostería que sobra, y los secretos susurrados, y las fender stratocaster, y, tal vez, alguna que otra novela.
Y hay que tener en cuenta que todas estas cosas, los matices, las anomalías, las sutilezas que creemos que no son más que complementos en nuestras vidas, de hecho están presentes para una causa mucho mayor y más noble..., están para salvarnos la vida.

Sé que la idea resulta extraña, pero también sé que es la puta verdad, aunque nos intenten engañar: la vida no va de ser el mejor, el salvador del mundo, el premio Nobel, el exitoso autor, actor, cantante o político..., aunque puede llegar a serlo. Pero toda esa gente que triunfa, si es realmente sincera, su mejor momento en la vida es cuando vio nacer a hijo, comió en casa de su madre su comida preferida, le dijo que sí su novia o novio de toda la vida, se reconcilió con su mejor amigo, se quitó los zapatos en su casa después de un día de lluvia y trabajo espantoso o todas esas cosas que se dicen en la peli que quizá no tengan importancia, pero que conforman nuestra manera de ser en el mundo y la mejor razón para dar sentido a la vida, si es que hay que buscarle uno.

Hace años, muchos ya, leí por primera vez una frase que no sé de quién es, pero que consiguió que me replanteara mi forma de ver el mundo: «lo insignificante es tan importante como todo lo demás»..., yo soy la de abajo a la izquierda :-P


Ah, y si alguien quiere ver una película un sábado por la tarde con mantita y café con leche y galletas, hagánse con Stronger than fiction. Para los que no, pueden leer una sinopsis exhaustiva aquí.

lunes 19 de octubre de 2009

Lunes

(Hugh Laurie) Dr. House: -Todos somos imbéciles, hace que la vida sea interesante.

(Franka Potente) Lydia: - Estoy harta de que la vida sea interesante.

El diálogo fue el jueves, primer capítulo de House de la sexta temporada, pero es que hoy comienzo la semana muerta de cansancio y absurdamente melancólica.

Arrastrándome ando.

Y aún es lunes.

Uf.