miércoles, 7 de marzo de 2018

Silencio 37/43


 [...]

El silencio puede ser perverso, condenadamente perverso.

[...]

 Y restaurador*, profundamente restaurador.

*como si no hubiera ocurrido nunca... y probablemente nunca ocurrió.


viernes, 2 de marzo de 2018

Carmen 36/43

Es tan triste este relato que no soy capaz de encontrar ni una sola frase inspiradora de nada. Y menos estos días que tengo las lágrimas a flor de piel.
Y las casualidades, demasiadas casualidades, amargas casualidades. Hasta las narices de las putas casualidades.
Y la vida sigue, y hay que ducharse, y conmigo o sin mí.
Ajo y agua, querida.

domingo, 25 de febrero de 2018

Mamá 35/43

-Mamá lo sabía todo -dijo mi hermana Sally-. Era bruja. Incluso ahora que está muerta me da miedo que pueda verme.
-A mí también. Me preocupo sobre todo cuando meto la pata hasta el fondo. Lo más triste es que cuando hago algo bien me gustaría que me viera. «Eh, mamá, fíjate en esto.» ¿Y si los muertos andan a su antojo mirándonos a todos, partiéndose de risa? Dios, Sally, eso suena como una de las cosas que diría mamá. ¿Y si resulta que soy igual que ella?

[...]

-A mí me dijo: «Hagas lo que hagas, no procrees» -recordó Sally-. Y que si era tan idiota como para casarme alguna vez, me asegurara de elegir a un hombre rico que me adorara. «Nunca, jamás te cases por amor. Si amas a un hombre, querrás estar siempre a su lado, complacerlo, hacer cosas por él . Le preguntarás: "¿Dónde has estado?" o "¿En qué estás pensando?" o "¿Me quieres?". Así que acabará pegándote. O saldrá a por cigarrillos y no volverá.»


Nada que añadir.

sábado, 17 de febrero de 2018

A ver esa sonrisa 34/43

-Aquí nadie es joven. Ben nunca fue joven. Yo nunca fui joven. Probablemente tú también fueras un niño viejo, y te caemos bien porque puedes hacer el papel que quieras. Actuar es un juego maravilloso, ¿verdad? Te gusta venir aquí porque el resto de tu vida se desvanece. Nunca mencionas a tu mujer, así que seguro que ahí hay problemas. En tu trabajo seguro que hay problemas. Jesse permite a todo el mundo ser como es y pensar en sí mismo. Que no pasa nada por ser egoísta.

Todo el mundo tiene una habitación, un paisaje, un libro, un pensamiento, una música o incluso una persona a donde huir cuando ya no puede más con su mundo derrumbándose. Cuando se convierte en una adicción da problemas y a veces, sólo a veces, produce excelentes ejercicios literarios y musicales.


domingo, 4 de febrero de 2018

Una aventura amorosa 33/43

Creo que una ley obligaba a que hubiera una enfermera en la consulta cuando el doctor atendía a una paciente de sexo femenino. A mí me parecía una precaución trasnochada. Ni mucho menos. Increíble cuántas de aquellas viejecitas estaban enamoradas de él.

Hace algunos años tuve que frecuentar más de lo que me hubiera gustado a mi médico de cabecera lo que tuvo como consecuencia que mantuviéramos una relación profesional altamente fluida. Mis visitas se fueron espaciando gracias a su buen hacer y a mi recuperación y tardé una temporada larga en volver a la consulta.
Ese día llegó y cuando fue mi turno, entré en la consulta cerrando la puerta. Expliqué al médico mi molestia relativa a un cierto dolor que tenía en la mama izquierda y entonces se levantó como una exhalación y fue directo a abrir completamente la puerta ante mis atónitos ojos. Acto seguido llamó por teléfono para solicitar que se acercara una asistente y me pidió que me sentara en la camilla para la exploración.
«Es que el otro día me han puesto una denuncia y no quiero volver a pasar por ello»
Parece ser que alguna de sus pacientes le había denunciado porque en su religión descubrirse ante un hombre aunque sea médico es algo pecaminoso. Pero lo gordo es que la denuncia la puso el marido cuando la mujer le contó su visita.
O algo así. Yo me quedé estupefacta pero entendí que no se fiara de nadie.
Qué mundo este, de verdad.