domingo, 17 de febrero de 2008

Secretos, mentiras y quedadas de vídeo

... de lástima de vídeo no grabado para poder volver a reír con ganas, estudiar las caras de los creadores de secretos, reales o inventados, para atisbar cualquier leve mueca, y sobre todo para disfrutar con las apostillas al vuelo, a saber si con la intención de despistar o de aclarar sin menoscabo de autoría.
Pero todo esto tiene un principio: la convocatoria de la quinta (¿dónde estaba yo en las anteriores?) quedada de Bitácoras y Libros organizada por Palimp. Quién sabe lo que te puedes encontrar con unos desconocidos de internet -peligro- que además les gusta leer -más peligro- y que encima te imponen la tarea de revelar un secreto inconfesable con la excusa de que será anónimo.
Y el resultado no pudo ser más espectacular. Conversación interesante, conocimiento de nuevas experiencias tanto blogueras como vitales, buen apetito y sed saciada y un postre esperado: no se movió nadie hasta la lectura de los secretos de los participantes y de los tres falsos añadidos para mayor confusión y regocijo.
Como buen anfitrión y maestro de ceremonias Palimp fue desgranando secretos con la solemnidad que el acontecimiento merecía, atrayendo la atención de todos los comensales y del camarero que pegaba la oreja todo lo que podía, gracias a lo cual estuvimos convenientemente atendidos y no faltó nunca el vino en la mesa, tan necesario para aclarar gargantas y mentes
(para ver el contenido de los secretos, sírvanse pinchar aquí).
Sin acuerdo previo, los temas de los secretos iban desde la coña marinera hasta el descargo de conciencia, desde costumbres incívicas hasta problemas íntimos, todos ellos redactados con el grado de ocultación necesario para provocar la intriga, y quien sabe si la envidia, de los expectantes oyentes. Cada nueva revelación era profusamente celebrada con comentarios, risas o silencios, pero nadie se descubrió.
Las copas de después de la cena apuntaban a que serían más esclarecedoras, in vino veritas, pero no hubo manera: los desconocidos tenemos muchos temas para hablar horas y horas.

Fue una noche distinta, pero perfecta. Habrá más, seguro.

Gracias a todos, Palimp, Vigo, Sfer, Juanma y Cristina, Ferrán, Frida, El listo, Nacho, María José, Musa Rella, Nevermore y Rosa. Un verdadero placer conoceros y compartir velada.

Más crónicas y puntos de vista en:
La librería
El último peatón
Porque el mundo me ha hecho así
32 líneas
Un que passava
y por supuesto, Cuchitril Literario

9 comentarios:

  1. Distinta pero perfecta, buena definición. Espero que haya más :)

    ResponderEliminar
  2. Verdadera envidia me da, por cierto que como curiosa profesional que soy he acudido rauda a leer los secretos confesados, algunos buenísimos jajaja.

    ResponderEliminar
  3. Buena mirada de cronista.
    Estaba pensando que es casi el título de una obra teatral "Trece escritores en busca de Rosa, la lectora" :)
    Una noche perfecta, y lo mejor es que habrá más.

    abrazos!
    musa

    ResponderEliminar
  4. Palimp, habrá que hacer una "antes de" para dar tiempo a la recuperación de "después de", que sin tan perfecto organizador el nivel baja.
    Lady, a ver si cuadramos esos viajes y a la siguiente te apuntas.
    Musa, casi estuvo a punto de ser "Diez negritos"..., lo de la carne humana menos mal que apareció después de la cena, juas.

    Fue una tarde-noche estupenda, hacía tiempo que no me reía tanto y con tantas ganas.

    ResponderEliminar
  5. Un placer haberte conocido. Una descripción perfecta. La verdad que la noche fue todo un exito.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  6. Ayer lei en el blog de Palimp estos secretos, y vaya que los hay interesantes. "He estado" en todas las reuniones de B y L, y es la primera vez que hay estos secretos, y habrá más en las que vienen, seguro y "ahi estaré" para escucharlos todos :-)

    ResponderEliminar
  7. Por supuesto que estabas, incluso nombrósete en un momento dado, ¿o es que te crees que lo de «apostillas al vuelo» ha sido gratuito?

    ;-))

    ResponderEliminar
  8. Seguramente con cuatro o cinco copas más hubiera acabado relatando tanto mis secretos inconfesables como los confesables.
    Pero mejor así, aunque los hemos aireado un poco, todos seguimos siendo dueños de nuestros secretos. Aunque por supuesto yo me hago mi propia quiniela al respecto (ja,ja).

    Un abrazo a tí, a todos los demás, y a los demás, demás también.

    V.

    ResponderEliminar

Abuelito/a , dime tú...