sábado, 22 de marzo de 2008

24, Quim y el disfrute

Me gusta leer, me gusta el cine, me gusta la tele, me gustan muchas cosas. Me gusta disfrutar. La capacidad de disfrute también se aprende. Llegamos a esta vida con los ojos muy abiertos, devorando todo lo que casi no distinguimos con los ojos de los bebés que se les abre un mundo amplio y lleno de luz en contraste con esos nueve meses de falsa soledad y oscuridad. Enseguida nos damos cuenta de que no hay muchas oportunidades para el disfrute; todo son obligaciones y para alcanzar un poco de alegría hay que trabajar bastante. Y así poco a poco nos acostumbramos a seguir tirando, que no es poco. Y ocurre también que desaprendemos, que olvidamos de cómo se disfruta, sobre todo con las cosas pequeñas.


Lo insignificante es tan importante como todo lo demás.


Y todo esto viene a cuento de algo que le oía a Carlos Pumares cuando le preguntaban en la radio por alguna serie: él no veía series, prefería dedicar todo su tiempo a la pantalla grande. Siempre pensé que él se lo perdía. Lo peor, y lo mejor, que tiene ver algo por capítulos es que te deja con ganas de más, sobre todo si es bueno. Eso me ocurre con 24. Me llego viendo por la tercera temporada que fue con la que me enganché, (la primera y segunda me las perdí, pero ya las he recuperado) y Joaquim de Almeida fue el culpable de ello, por razones obvias como se puede apreciar.




Y a mí que se me parece a alguien...




3 comentarios:

  1. pues yo me engancho a muchas series, pero 24 nunca la he visto, vaya!

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  2. No me extraña, Antena 3 la maltrata poniéndola a horas intempestivas o cambiándola de día según le da.
    Es absolutamente trepidante y con un héroe de carne y hueso, Jack Bauer, aunque muchas veces no parezca humano, que tiene su punto, pero a mí me enganchó el malvado Joaquim de Almeida.

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  3. Véase el vídeo añadido donde viene una entrevista con motivo del estreno de la película "Óscar, una pasión surrealista".

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