lunes, 26 de mayo de 2008

...

Febrero de dos mil siete..., a la viuda aún se le caen las lágrimas un año y tres meses después..., la declaración de la renta, la última palada de tierra.

3 comentarios:

  1. No se especialmente a qué te refieras, pero al leer "viuda" viene a mi muerte y pienso que si es un ser querido el que fallece, un año y dos meses son pocos para olvidarlo. Si muere otra cosa, una relación, un trabajo, una esperanza, etc., entonces es mucho para no olvidarlo.

    Un abrazo largo

    ResponderEliminar
  2. Sí, queda un poco críptico..., en "personas físicas" estoy recogiendo las impresiones que me causan las personas reales que no conozco y con las que no tengo ningún tipo de relación, pero que se cruzan en mi camino o ahora en el trabajo.
    En el caso de esta señora, que tenía ya una cierta edad, me impresionó, y conmovió, que ante una desconocida y por un motivo tan prosaico como la declaración de la renta, le desbordasen sus sentimientos.

    Gracias, Magda.

    ResponderEliminar
  3. Quiza, querida Carmen, el "motivo prosaico" solo fue el pretexto de lo que traia dentro y solo necesitaba hablar con alguien o sentirse que no estaba sola en el mundo... Los sentimientos salen cuando ya no caben dentro.

    ResponderEliminar

Abuelito/a , dime tú...