lunes, 17 de agosto de 2009

Interior al aire libre bis

Interior al aire libre.- Ramón Casas
1892. Firmada y fechada
Óleo sobre lienzo.160,5 x 121 cm
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza


(Del libro Barcelona modernista de Cristina y Eduardo Mendoza, Ed. Seix Barral)

En general, la vida en familia debía de ser bastante aburrida. Los hombres combatían este aburrimiento pasando fuera de casa la mayor parte de su tiempo: en el trabajo o en el café. Las mujeres se daban a a ensoñación, que es hija del tedio. Por esta razón las mujeres de antaño nos parecen hoy más románticas y abnegadas. La literatura al uso se hacía eco de este romanticismo y lo fomentaba sin ambages, por lo que las novelas de escritores como Alejandro Dumas, Eugenio Sue o Fernán Caballero gozaban de gran predicamento entre las mujeres. Los autores de libros formativos para señoritas cristianas no dejaban de condenar el vicio de la lectura. Uno de ellos fustigaba la hipocresía de muchas jóvenes aparentemente virtuosas, que no habrían tolerado de un hombre la menor insinuación, siquiera velada, pero que luego, a solas en sus gabinetes, consumían las horas «leyendo con sumo placer los viles y vergonzosos secretos que le cuenta [la novela], leyendo con avidez sus capítulos hasta agotar el veneno que le propina»*

*Vicente Martín, Enciclopedia moral para señoritas cristianas, p.43

Un blog suele ser eso precisamente, un interior al aire libre, aunque sea especializado en cine, libros o punto de cruz. Muchos de ellos deberían llevar como subtítulo aquella leyenda sobre los cristales de los vagones del metro “És perillós abocar-se”… al interior.

2 comentarios:

  1. Un interior al aire libre, tal vez tengas razón. Un blog es un escaparate de tus pensamientos, al no ver a tus lectores, piensas que no están, que sigues estando sólo o sola.
    Un beso.

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  2. Escaparate de pensamientos reales o inventados, qué más da, claro, pero en internet me da que nunca estás solo, siempre, en alguna parte del mundo, hay alguien mirando lo cual puede atraer tanto como aterrar, je.

    un beso de letras ;-)

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