sábado, 19 de septiembre de 2009

Off


Vuelvo en octubre, interneteramente hablando.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Nueve del nueve del nueve


De vez en cuando
un vicio nuevo me invade y miro la hora
porque se ha vaciado la alcancía,
mis besos rebotan por las paredes
y mi mera ilusión es ese hábito
que escapa de la escasez y se regodea
solo, como un altivo gusano,
y me como los dedos de mi amante
que no me amó, y me lamento
de la humedad que da eso en la mirada,
y me pongo frenética aupándome para verlo
todo más lejos, y me acuso de divinizar
lo que toco con el ojo, y me
asusta llevar la incertidumbre
en los besos, y me pongo celosa
porque soy olvidable.

Concha García
Me encantan los impares :-)

jueves, 3 de septiembre de 2009

Precisamente hoy

(siete millones y medio de años después)

Pág. 161
Hubo un expectante momento de pausa mientras los paneles de la puerta delantera de la consola empezaban a despertarse lentamente. Comenzaron a encenderse y a apagarse luces de prueba que pronto funcionaron de modo contínuo. Un canturreo leve y suave se oyó por el canal de comunicación.

-Buenos días -dijo al fin Pensamiento Profundo.
-Hmmm... Buenos días, Pensamiento Profundo -dijo nerviosamente Loonquawl-, ¿tienes... hmmm, es decir...?
-¿Una respuesta que daros? -le interrumpió Pensamiento Profundo en tono majestuoso-. Sí, la tengo.

Los dos hombres temblaron de expectación. Su espera no habría sido en vano.

-¿De veras existe? -jadeó Phouchg.
-Existe de veras -le confirmó Pensamiento Profundo.
-¿A todo? ¿A la gran pregunta de la Vida, del Universo y de Todo?
-Sí.

Los dos hombres estaban listos para aquel momento, se habían preparado durante toda la vida; se les escogió al nacer para que presenciaran la respuesta, pero aún así jadeaban y se retorcían como criaturas nerviosas.

-¿Y estás dispuesto a decírnosla? -le apremió Loonquawl.
-Lo estoy.
-¿Ahora mismo?
-Ahora mismo -contestó Pensamiento Profundo.

Ambos se pasaron la lengua por los labios secos.

-Aunque no creo -añadió Pensamiento Profundo- que vaya a gustaros.
-¡No importa! -exclamó Phouchg-. ¡Tenemos que saberla! ¡Ahora mismo!
-¿Ahora mismo? -inquirió Pensamiento Profundo.
-¡Sí! Ahora mismo.
-Muy bien -dijo el ordenador, volviendo a guardar silencio.
Los dos hombres se agitaron inquietos. La tensión era insoportable.
-En serio, no os va a gustar -observó Pensamiento Profundo.
-¡Dínoslo!
-De acuerdo -dijo Pensamiento Profundo-. La Respuesta a la Gran Pregunta...
-¡Sí...!
- ...de la Vida, del Universo y de Todo... -dijo Pensamiento Profundo.
-¡Sí...!
-Es... -dijo Pensamiento Profundo, haciendo una pausa.
-¡Sí...!
-Es...
-¡¡¡...¿Sí...?!!!
-Cuarenta y dos -dijo Pensamiento Profundo, con calma y majestad infinitas.