jueves, 15 de octubre de 2009

Blog Action Day: Climate Change

El cambio climático. Se pone uno a pensarlo y dice, bueno, quizá hace más calor en verano que antes, y también más frío en invierno, llueve menos y cuando se pone lo hace torrencialmente. Tampoco es tan grave la cosa, ya parece que van poniendo remedio, que si los coches ecológicos, los sprays sin CFC, hay gente que recicla y todo, bueno, pues ya están en ello.
Pues no. Al final todo es cosa de todos. Porque si todos hacemos poquita cosa pero hacemos algo, al final muchos algo es un mucho. Y hay muchas cosas a hacer al alcance de nuestra mano, sobre todo porque no nos cuesta tanto trabajo una vez que lo incorporamos a la rutina. Un día empezamos guardando los periódicos para tirarlos al contenedor de papel y al poco parece que lo hemos hecho toda la vida. Y luego te das cuenta de lo sucio que está todo y te da vergüenza tirar primero un papel de un caramelo y luego hasta las cáscaras de pipas o las colillas al suelo. Todo es cuestión de ponerse y de tener un mínimo de sensibilidad.
Y más adelante dejas de comprar cosas que vengan envasadas, reutilizas las bolsas, llevas lo que no se puede tirar a la basura al Punto Limpio que total pilla de paso dando un paseo, etc.
Porque hay cosas que no podemos hacer, pero otras sí, y como decía el otro «Lo insignificante es tan importante como todo lo demás». Y muchas veces en la vida lo insignificante es lo que le da sentido..., pero eso es otra historia y otro post que tengo en mente.

Y hay iniciativas realmente curiosas como la arquitectura verde o el bosque de árboles solares, una gozada.

De momento, quedémonos con otra de las consecuencias terribles del cambio climático: la cerveza está empeorando por su culpa.


ANDREA MAYO
Martes, 15 de Septiembre de 2009
Quizás parezca irrelevante, pero el llamado calentamiento global va a preocupar a más gente cuando se extienda la información que ha recopilado el Instituto Hidrometeorológico Checo. La calidad del lúpulo Saaz, culpable del sabor de la cerveza, ha empeorado tras el ascenso de las temperaturas.
Según los científicos checos el lúpulo Saaz ha empeorado su calidad a razón de un 0,06 % anual desde 1954. La investigación ha abarcado hasta el año 2006 y ha estudiado las variantes climáticas, el rendimiento de la agricultura y la calidad los cultivos en la República Checa. La concentración de ácidos alfa del lúpulo Saaz ha disminuido un 3,12 % en 52 años.
El lúpulo Saaz debe tener un 5% de estos ácidos para producir la leve amargura de las cervezas tipo Pilsners (como Budweiser o Pilsner Urquell). Este tipo de cerveza, gracias a su sabor, se situó como una de las cervezas checas con mayor reputación desde su creación, en 1842, por un cervecero bávaro llamado Josef Groll.
"Las famosas regiones vinícolas de Alemania Oriental y Central de Eslovaquia se enfrentan a la misma situación" apunta Francesco Tubiello, especialista en cultivos de la Comisión Europea.
El científico medioambiental Jim Salinger, del Instituto del Agua e Investigación Meteorológica de Nueva Zelanda, señala como los cultivos de malta en Oceanía se han visto muy afectados por el ascenso de las temperaturas. Esta destrucción de los cultivos de malta reducirá drásticamente la producción en los próximos 30 años, lo que incrementará notablemente el precio de la cerveza, según explicaba Salinger.
En el año 2007, en Alemania, el precio de la cerveza se había duplicado en un periodo de tiempo de dos años. La causa provenía del aumento en cultivos para biocombustibles ecológicos. Estos cultivos producen más beneficios a los agricultores y la cerveza se vio perjudicada involuntariamente por la evolución agrícola del país.
En definitiva, los incondicionales bebedores de cerveza se aliarán contra el cambio climático, aunque sea dentro de un bar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Abuelito/a , dime tú...