lunes, 30 de noviembre de 2009

Más ropa interior

Sí, que empieza a hacer fresquito por aquí, más ropita, más, que jo sóc fredolica :-)

PASA.
La puerta está abierta.
Quítate la ropa
y ponte mi camisa.
Préstame los labios
que quiero tus besos,
que quiero tu risa.
Túmbate a mi lado,
y háblame al oído.
Dime que es un sueño
y no me despiertes.
Ámame sin prisa,
quiéreme despacio.
No cierres la puerta.

Al menos no llueve..., y se entra en calorcito... (a partir de 0:50s)


jueves, 19 de noviembre de 2009

Miradas y Ropa Interior

Me pierden las miradas,
los ojos que sonríen o que lloran,
el mar en que navegan,
el campo en el siembran,
la noche en la que añoran.

Las miradas que saben lo que callan,
que esconden lo que ansían,
que ríen cuando lloran.

Me pierden las miradas
cuando esconden la vista
para soñar despiertas.




Esta ropa interior que me desnuda,
tiene un tacto de piel dada la vuelta.
Esconde lo que quiere se vea.
Enseña lo que esconde.

Es la ropa interior que me desviste,
que da forma al color de lo que siento,
que no entiende de modas,
que no sabe soñar sin que se sepa.

Ropa de encaje para vestir santos,
penas de algodón que no destiñen.

Ropa colgada del escaparate
que refleja una cara en cada luna.

Tela de juicios, ropa de cama,
traje de noche, segunda piel.

Ropa interior para quitar deprisa
pero con pausas.

(poemas del libro Ropa Interior de Javier Ruiz Taboada, Ed. Renacimiento)

Actualización 2013: @ruiztaboada firmará sus libros de poesía el próximo domingo 16 de junio en la Feria del Libro de Madrid por la mañana de 12 a 14 en la caseta 222 y por la tarde sus libros infantiles de 19 a 21 en la caseta de la editorial SM (321 y 322)

jueves, 12 de noviembre de 2009

Adivinanza






Volviendo a casa por un lugar muy concurrido para el turismo y colegiales de excursión me encuentro con estas dos placas (no hay photoshop). ¿Cuál es la verdadera?

domingo, 8 de noviembre de 2009

Leif (y Tommy)

La culpa de mi atracción por los rubios la tuvo Tommy. Ahora lo sé: él fue el primero (fotos).

Así que cuando apareció Leif Garrett el camino ya estaba hecho. Leif era ese ángel rubio que cantaba en extranjero (sí, a mí me tocó francés) y el que mejor lucía aquellas mallas infames de spandex que seguro que se las ponía por una promesa. Los primeros y únicos Superpops que compré fueron para poder tener fotos de él, e incluso llegué a entrar en una zapatería de la Plaza España para que me dieran un póster donde promocionaba a ritmo de su último hit (a partir de '22s) las zapatillas deportivas Paredes.



Y gracias a aquel patrocinio, vino a España y grabó algunos Aplauso para deleite y locura de sus fans, las afortunadas que pudieron verle en directo. Las de provincias nos teníamos que conformar con verle por la tele y feel the need.




Y cómo olvidar I was made for dancing.




Ah, y cuando se cortó el pelo que parecía más mayor y así las fans ya podíamos responder con una-imagen-vale-más-que-mil-palabras a aquellos maledicentes que se metían con nosotras «si parece una niña con ese pelo». Pos hala, ya se lo había cortado y ya no parecía una niña, listos, que eran unos listos.
You had to go and change on me




Y un buen día desapareció. Y no volvió a ver más rubios en mi vida, nunca más. Bueno, uno sí, Sting, pero no cuenta, que entonces estaba yo aprendiendo inglés y practicaba con sus canciones, él era sólo un instrumento, ejem.

Hace un par de meses buscando otras cosas me encontré con una foto de Leif. Un auténtico shock. Su aspecto físico era lamentable, ciertamente las fotos para las fichas policiales no suelen ser muy favorecedoras, y me puse a buscar qué había pasado durante estos años.

Una vez más la fama, las drogas y un desgraciado accidente con resultado de graves lesiones para un amigo suyo que viajaba en el coche que Leif conducía le había apartado de la vorágine de vida que llevaba. Parece ser también que se cansó de ser el niño bonito que ponía la imagen a las canciones que le habían convertido en ídolo de quinceañeras y quiso cambiar de estilo. No le salió bien la jugada y no tuvo apoyos después de sus problemas con las drogas y la demanda millonaria que le interpusieron a raíz del accidente.

Siguió actuando en películas como The Outsiders e intentando volver a la música, aunque no con el éxito que tenía. He encontrado dos sitios que recogen la música que está haciendo ahora y que no está nada mal, aunque algunas sean versiones:

http://www.myspace.com/leifgarrett donde hay un remix de I was made for dancing

http://www.purevolume.com/leifgarrett

Y también tiene página oficial y todo:
http://www.leifgarrett.net/memphisappeal.html

Y página de fans con fotos más o menos actuales y de cuando empezó: el gorro que gasta ahora le sienta estupendamente, je.
http://www.leifgarrettfans.com/pictures.html

Y sí, hoy que cumple cuarenta y ocho tacos, ha recorrido un camino más duro del que debería para llegar a ser el dueño de su propia vida; ya no es el mismo chico que era un apasionado del skateboard, físicamente tampoco, claro, aunque esa mirada..., no seremos los mismos, pero sí somos los de antes.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Conversaciones a las ocho de la mañana

Recién levantado:

-Mamá, creo que no existen los Reyes Magos.
-¿Y eso por qué?
-Porque un amigo del cole dice que oyó a sus padres hablar de qué era lo que le iban a comprar para Reyes.
-¿Y tú qué piensas?
-Yo les he dicho que el que no existe seguro es Papá Noel.
-¿Y por qué?
-Porque Papá Noel sólo me ha regalado una vez unos guantes y nada más.


Se me hacen mayores tan deprisa que me da vértigo (el viernes fue su cumple, nueve añitos, snif).