viernes, 30 de abril de 2010

Leyendo voy, leyendo vengo

Los principios:
-Claro -le contesté, y me quedé pensativo un momento-. Sé que hay muchas maneras de fastidiar a la gente, y también sé los métodos que se emplean para ello, pueden ser extremadamente sutiles. Así pues, trato de evitar que la gente me cause perjuicios. Y por eso no me gusta causarlo. Sin embargo, comprendo que usted no se dará por satisfecho con mi silencio y, a la larga, tanto yo como mi informador podemos salir perjudicados. A pesar de todo, no quiero ser yo quien lleve las cosas por ese camino voluntariamente. Es una cuestión de principios.
-No acabo de entenderte -me contestó.
-Lo que intento decirle es que la mediocridad puede tener diversas formas.
La caza del carnero salvaje.- Haruki Murakami.

La vida:
La vida es trabajo. La persona que amamos rara vez se merece todo el amor que le damos, porque nadie vale tanto en realidad, y quizá tampoco merezca tener que cargar con ello. Uno acaba por sufrir una decepción. Se desilusiona, deja de confiar y tiene que aguantar muchos días malos. Pierde más de lo que gana, y acaba por odiar a la persona que ama en la misma medida que la ama. Sin embarto, uno se arremanga y se pone a trabajar, en todos los aspectos, porque eso forma parte del proceso de hacerse mayor.
Mystic River.- Dennis Lehane

La muerte:
Lo que yo sabía era que aquel sombrío escritor llamado Sarao Takase había vivido en Estados Unidos y que, a lo largo de una vida oscura, había ido escribiendo algunos relatos. Que se había suicidado a los cuarenta y ocho años. Que había tenido dos hijos con su esposa, de la que luego se separaría. Que sus relatos, reunidos en un solo volumen, habían sido publicados en Estados Unidos siendo, durante un breve periodo de tiempo, un éxito de ventas. El título del libro era N.P.
N.P. .- Banana Yoshimoto

La familia:
A efectos del IRPF, existen dos modalidades de unidad familiar, a saber:
En caso de matrimonio (modalidad 1ª): la integrada por los cónyuges, no separados legalmente y, si los hubiere:

a) Los hijos menores, con excepción de los que, con el consentimiento de los padres, vivan independientemente de éstos.

b) Los hijos mayores de edad incapacitados judicialmente sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada.
Recuerde: la mayoría de edad se alcanza al cumplir los 18 años.
En defecto de matrimonio o en los casos de separación legal (modalidad 2ª): La formada por el padre o la madre y la totalidad de hijos que convivan con uno u otra y reúnan los requisitos señalados para la modalidad 1ª anterior.
Manual Práctico Renta 2009.- Agencia Tributaria

El aeropuerto:
Cosmético, el hombre se alisó el pelo con la palma de la mano. Tenía que estar presentable con el fin de conocer a su víctima según mandan los cánones.
Jérôme Angust ya estaba hecho un amasijo de nervios cuando la voz de la azafata anunció que, debido a problemas técnicos, el vuelo sufriría un retraso sin determinar.
«Lo que faltaba», pensó.
Odiaba los aeropuertos, y la perspectiva de permanecer en aquella sala de espera durante un lapso que ni siquiera podía precisar le sacaba de quicio.
Sacó un libro de la bolsa y, con rabia, se sumergió en su lectura.
-Buenos días -le dijo alguien en tono ceremonioso.
Apenas levantó la nariz y devolvió el saludo con mecánica educación.
-El retraso de los vuelos es una lata, ¿verdad?
-Sí -masculló.
-Si por lo menos uno supera cuántas horas tendrá que esperar, podría organizarse.
Jérôme Angust asintió con la cabeza.
-¿Qué tal su libro? -preguntó el desconocido.
«Pero bueno -pensó Jérôme-, sólo me faltaba que un pelmazo viniera a darme la tabarra.»
-Hm hm -respondió en un tono que parecía querer decir: «Déjeme en paz.»
-Tiene suerte. Yo soy incapaz de leer en un sitio público.
«Quizá por eso se dedica a molestar a los que sí pueden hacerlo», suspiró Angust para sí mismo.
Cosmética del enemigo.- Amélie Nothomb

El viaje:
Transcurrieron dos meses antes de que avistásemos a ninguno de los habitantes del país. Un día en que menos lo esperábamos se nos presentó un hombre de estatura gigantesca. Estaba en la playa casi desnudo, cantando y danzando al mismo tiempo y echándose arena sobre la cabeza. El comandante envío a tierra a uno de los marineros con orden de que hiciese las mismas demostraciones en señal de amistad y de paz. Este hombre era tan alto que con la cabeza apenas le llegábamos a la cintura. Era bien formado, con el rostro ancho y teñido de rojo, con los ojos circulados de amarillo, y con dos manchas en forma de corazón en las mejillas. Su vestido, o mejor, su capa, era de pieles cocidas entre sí, de un animal que abunda en el país. Este animal tiene la cabeza y las orejas de una mula, el cuerpo de camello, las piernas del ciervo y la cola del caballo, cuyo relincho imita. Nuestro capitán dio a este pueblo el nombre de Patagones.
Primer viaje alrededor del mundo.- Antonio Pigafetta

2 comentarios:

  1. Pues de toda la hermosa colección de retazos narrativos sólo puedo presumir de haber leido dos y uno de ellos no es muy recomendable, la verdad, asi que sólo recojo el que volvería a releer hoy mismo "La caza del carnero salvaje", del mismo, los sueños:"Hay sueños simbólicos, y hay una realidad simbolizada por tales sueños. O bien, hay una realidad simbólica y hay sueños simbolizados por tal realidad. El símbolo es lo que podría denominarse el alcalde honorario del universo de las lombrices. En el seno de este universo, no resulta asombroso el hecho de que una vaca ande buscando unas pinzas. Y es probable que, si las busca sin desfallecer, llegue a encontrarlas, más pronto o más tarde. Aunque éste es un problema que no me concierne."
    (El que recomendaría a mi enemigo es, por asupuesto el Manual de la Renta...)

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  2. No te engañes, para historias las del Manual, sin duda :-P

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