lunes, 28 de junio de 2010

Balance

Ya termino, este año ya tengo ganas, mucho cansancio en general y mío en particular, cosas de la edad, supongo. Dos afonías en vez de una y un catarro más largo que el de cada mayo. Peor ubicación, mi sitio ha sido como un zulo, estrecho, sin ventanas y sin salida de aire acondicionado más o menos cercano, se ve que me tocó la parte del añadido. Para hacer más agradable la estancia el mes de junio hemos soportado el hilo musical en forma de taladro de obras que realizaban en el piso de arriba. El local más pequeño y la salita para comer más reducida que los lavabos, que no les falte de nada a los chicos, eh, que se sientan como en casa. Lo bueno de esto es que no repetiremos, como viene siendo costumbre, y malo vendrá que bueno me hará, claro.
Y la gente como siempre, los amables-qué-remedio, los que no entienden lo que no les gusta, los que no se enteran de nada, los que lo saben pero hacen que no se enteran como si pensaran que no nos damos cuenta, los cansinos que insisten por si acaso, los colaboradores que llevan todo preparado, los que vienen con las manos en los bolsillos si-está-todo-ahí..., en fin, como todos los años.
Pero esta tarde he tenido una pequeña satisfacción: alguien que trabaja en un medio de comunicación local me ha dicho que tenía una voz bonita y radiofónica. Más ancha que larga que he salido hoy de trabajar.
Pequeñas satisfacciones de andar por casa, sí.

domingo, 13 de junio de 2010

Hilos

Sentada en el sofá donde se apila la ropa limpia y recogida del tendedero pasa un buen rato de la tarde del domingo doblando cada camiseta, emparejando calcetines y haciendo montones que tienen nombre de niña, niño, marido y ella misma. Revisa si hay algún descosido tomatero, una costura desgarrada o el botón que falta. Las prendas que no pasan el examen se apartan al montón de coser. Mientras tanto la madre se va dando cuenta del paso del tiempo por el tamaño de la ropa que ya no es tan diminuta y dedica unos minutos a pensar en esa niña que ya es una jovencita, en el niño que consigue manchas imposibles o en el marido que tiene que ir cambiando la ropa de invierno por la de verano.
Pero el pensamiento es más intenso cuando toca coser. Después de unos días la ropa casi ha perdido el olor artificial a suavizante y desprende el propio de la piel amada y besada infinitas veces. La madre nunca supo coser más allá que para salir del paso así que la labor es lenta y con titubeos: remendar un calcetín es como cuidar el amor, una pequeña tarea necesaria y desapercibida, sin que se note.
Y la faena avanza poco a poco, júntate que junto estaba, repasando la trama para hacerla más resistente, buscando botones similares e hilo a juego. Y pasa la tarde despacio por sus dedos y por su corazón.








Vull cosir-te tots els botons
Vull fer-te la vora dels pantalons

Vull sargir-te amb fil vermell els pedaços del teu cor

Aquest cop vull brodar-la

Vull saber-me tots els patrons

Vull que siguin del millor vellut els teus petons

Regalar-te aquest hivern la bufanda i els mitjons
Aquest cop vull brodar-la


Fer cadeneta, per començar,

fer bona lletra com ens van ensenyar
La millor merceria del món és amb tu,
volta'm amb farbalans,

perquè no m'escapi fes-me uns quants repunts,

si vols anar sobre segur cus-me un gafet
La butxaca i el canalé
d'aquella jaqueta que et queda tan bé

Vull que em portis enganxadeta amb velcro de passeig

Aquest cop vull brodar-la


I amb tisores retallaré

les vetes que et molestin te les treuré

fins que notis que aquest vestit més a mida no pot ser
Aquest cop vull brodar-la

Fer cadeneta, per començar,
fer bona lletra com ens van ensenyar
La millor merceria del món és amb tu,
volta'm amb farbalans,

perquè no m'escapi fes-me uns quants repunts,

si vols anar sobre segur cus-me un gafet


Ressegueix-me amb puntetes,
cremalleres si cal,

sedalina, agulla i didal,
i si vols imperdible per a seguretat

Si t'ha sobrat algun trosset pots fer-me un llacet


Fils pels descosits i amb els cinc sentits


Una traducción chapucera podría ser:

Quiero coserte todos los botones
Quiero hacerte el dobladillo de los pantalones
Quiero zurcir con hilo rojo los pedazos de tu corazón
Esta vez quiero bordarla.

Quiero saberme todos los patrones
Quiero que sean del mejor terciopelo tus besos
Regalarte este invierno la bufanda y los calcetines
Esta vez quiero bordarla.

Hacer cadeneta, para empezar,
hacer buena letra como nos enseñaron

La mejor mercería del mundo es contigo,
envuélveme con volantes,
para que no me escape hazme algunos pespuntes,
si quieres ir sobre seguro cóseme un corchete

El bolsillo y el canalé
de esa chaqueta que te queda tan bien
Quiero que me lleves pegadita con velcro de paseo
Esta vez quiero bordarla.

Y con tijeras recortaré
las cintas que te molesten te las quitaré
hasta que notes que este traje más a medida no puede ser
Esta vez quiero bordarla.

Hacer cadeneta, para empezar,
hacer buena letra como nos enseñaron

La mejor mercería del mundo es contigo,
envuélveme con volantes,
para que no me escape hazme algunos pespuntes,
si quieres ir sobre seguro cóseme un corchete

Recórreme con puntillas, cremalleras si es necesario,
sedalina, aguja y dedal,
y si quieres imperdible para seguridad
Si te ha sobrado algún trocito puedes hacerme un lacito

Hilos para los descosidos y con los cinco sentidos