martes, 5 de octubre de 2010

Día del profesor

Me entero por la radio de que hoy es el día internacional del profesor. Según van incorporándose colaboradores, el locutor les pregunta por los que más les influyeron. Y me he quedado pensando en los míos. Y me acuerdo de prácticamente todos, aunque más bien tendría que decir todas, los colegios de monjas tenían estas limitaciones. Y recuerdo perfectamente quién influyó en que lo que yo creía que era una mente de ciencias eligiese al final letras puras: la desidia de mi profesora de matemáticas de 2º de BUP y el entusiasmo de la de literatura.

La enseñanza está cambiando por los medios que empiezan a disponer, por las posibilidades inmensas de información, de hacer amenos los contenidos, de interactuar con los alumnos a niveles que pueden ser más atractivos para ellos, en fin, por tantas cosas que los de mi quinta nos puede parecer que somos mucho más viejos de lo que realmente somos. Pero hay algo que sigue siendo imprescindible y ése es el maestro, el que filtra la información, el que les guía en el mar de conocimientos, el que les explica y les hace entender todo eso que existe en este mundo cada vez más grande. Y si es imprescindible que tengan una buena formación técnica en cuanto a las materias, es vital que tengan vocación. De hecho, creo que tendría que ser un requisito previo para entrar en la carrera.

Y eso se ve enseguida, yo también recuerdo a los profesores de mis hijos y sé el efecto que provocaban en ellos y lo que me costaba suplir esa carencia cuando no existía. Y sé quiénes además de formarlos, los incitaban a ser curiosos y a hacer preguntas imposibles.
Evidentemente los padres también tenemos que tener esa vocación y aprovechar el impulso del cole para enseñarles las cosas fuera de programa, hay tantas como sueños y nunca sabes de qué sueño va a depender el resto de tu vida.
Por eso hoy también celebro mi día junto con ellos, muchas felicidades y gracias.
Y si al final uno estudia, vive y respira por sus sueños, que no nos falten nunca. Ni las canciones.

Que no falte un sueño que me ate
a este mar de olvido que es vivir
y si se me olvida en un instante
entonces te pido estar ahí.

Para verte sonreír
y perder la vida allí
esconderme en tu mirar
de silencio y soledad.

Que no falte un sueño si es de noche
y la luna te sale a buscar
Que no se te olvide darme un beso
antes de que vuelva a despertar.

Que no se me olvide este momento
esta melodía, este lugar
que no te disuelva algún recuerdo
porque duele el aire si no estás.

Para verte y sonreír
y perderme entera en ti
esconderme en tu mirar
de silencio y soledad.

Que no falte un sueño si es de noche
y la luna te salga a buscar
que no se te olvide darme un beso
antes de que vuelva a despertar
Marta Gómez.- Que no falte un sueño


7 comentarios:

  1. Hola C. De nuevo por aquí con tu permiso. Como parte del gremio desde hace más de veinte años, creo que la vocación es imprescindible. Tengo compañeros que no tienen o han perdido la vocación y hacen de sus asignaturas verdaderos tochos intragables para los chicos, y el modo en que los tratan tambien se ve influenciado por esa pérdida o ausencia de vocación. Es triste ver a un chico de primero dudar de su vocación por estar en el grupo A o en el B, según el profe que le tocó.Y como madre pienso lo mismo que tú en cuanto a suplir esas deficiencias.
    Un beso
    Ah¡¡ y felicidades.

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  2. Parece que hoy tu cuaderno no me tiene manía asi que procedo a comentar... Doña C., anotación a anotación va usted mejorando el manejo del lenguaje, cada día me gusta más. He empezado leyendo sintiéndome identificada con ese sentimiento de que los profesores dedicados hacen que nos movamos hacia sus materias (y al contrario, por supuesto) y termino emocionándome al reconocerme como madre, asi que con un día de retraso, ¡felicidades!

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  3. @Carmela, también creo que la vocación se puede llegar a trabajar en el sentido de que al menos les guste y sobre todo, que se den cuenta de que su trabajo sirve para algo. Y yo creo que todo profesor tiene algún alumno en algún momento que le dice lo importante que fueron sus clases. Estoy segura de que tú sí sabes lo que es eso. Un beso y gracias.

    @Milady, es que yo aprendo mucho de la gente que me rodea, que conozco y que quiero. Un beso.

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  4. Si, yo por ejemplo tuve unas profesores de literatura que la verdad hacían que casi odiaras la asignatura. Luego conocí a personas que les interesaba la litertura hasta obsesionarles, y estos en cierta manera me clavaron profundamente la espinita.

    Al final estudié Ciencias, y recuerdo tanto profesores inolvidables, como a otros que aunque daban la asignatura (llevaban dándola décadas), no tenían ningún interés en fomentar esa curiosidad de la que hablas. Me fijo en lo que dicen ahora en la radio, y están entrevistando a Punset y están hablando precisamente de la enseñanza y los profesores (curioso).

    PD. Envíame un correo cuando sea lo de tu amigo Felix. Que últimamente siempre te vas como cenicienta y al final queda todo en el aire.

    ¿la música es de la Marta esa del Polifemo?

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  5. @Vigo, sí, es ella, si te fijas es igual, pero con el pelo más corto ahora. Te lo recordaré, ya te avanzo que es el 23 sábado en el Harlem, 20:30. Y Palimp el 16 a las 22:00, allá por Vallcarca, creo, te aviso igualmente.

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  6. Hola, entré a tu blog por casualidad, está estupendo, no quería salir sin decírtelo.
    Aprovecho para invitarte al mío que es de literatura.
    Un saludo desde Argentina.
    Humberto.

    www.humbertodib.blogspot.com

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  7. @Humberto, gracias por tu comentario, cuando pueda me daré una vuelta por tu blog.
    Saludos.

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