lunes, 22 de noviembre de 2010

Zona

de Mathias Enard.

Un poco aturdida aún, me decido a poner unas palabras sobre Zona que probablemente no tienen mucho que ver con la novela. Pasa, a veces, que la lectura remueve cosas que no sabes que llevas dentro y me revive lugares y nombres que a mí me dicen mucho, puritita casualidad, pero así ocurre.

Además me invaden sentimientos contradictorios porque no creo que sea una obra maestra, pero me ha gustado, pero me ha costado mucho, pero he disfrutado, pero he sufrido, pero he querido dejarlo, pero me ha obligado a leerlo según el ritmo que él imponía y no el mío de lectura..., además de que la historia es dura, habla de la guerra en toda su crudeza, de la imposibilidad de amar, de alguien tarado emocionalmente, de un viaje interior..., muchas cosas, todas mezcladas en un monólogo interior durante un viaje sin sentido.

Hay comentarios de la novela en internet, aquí (a través de http://librillo.rbuenaventura.com/anotación del día 2009/07/04):
Zona es uno de esos libros que uno debería empezar porque sí, sin una sola recomendación y sin tener idea de nada. Porque prácticamente cualquier cosa que se diga de él va a contribuir a crear expectativas falsas y sobre todo pequeñas. Que es arduo, sí, que es exigente, también, que no contiene un solo punto a lo largo de sus cuatrocientas páginas... no es del todo cierto.
O aquí:
Durante el viaje en tren de Milán a Roma que cambiará su destino, el agente de los servicios de inteligencia Francis Servain Mirkovic repasa su vida y sus ideas, sus investigaciones a sueldo, sus años de soldado en los Balcanes, sus amores, sus estancias en ciudades que van de Barcelona a Estambul, sus paralelismos con la Troya homérica, su desesperanza, su llegada antes de fumarse un cigarrillo, el último antes del fin del mundo.
E incluso una entrevista aquí :
El viaje en tren me parecía una buena metáfora del siglo XX y su simbolismo como progreso. Con el transporte me saltó el formato: tenía que ser un flujo de conciencia, el tren se iba a detener poco y yo debía poner al lector en ese tren y contarle sin parar.

Cualquiera de estos enlaces dan idea de lo que es Zona y después de leerlos ya no me atrevo a añadir nada más, son mucho más válidos y fundamentados que el mío.


Nada vuelve cuando ha sido destruido..., o así, que se me ha perdido el papel donde la anoté y debo confiar en mi memoria, es la frase que elijo de la novela.

Carta III
Nunca sabré de ti,
y eso lo supe

desde el primer encuentro.

Esta certeza tiene tanta fuerza
que es

como si tuviera noticias tuyas
a cada momento.

Libro de alienaciones 1980.- Clara Janés

lunes, 15 de noviembre de 2010

Un montón de palabras

Hace ya casi un mes que tuvo lugar el primer festival de narración oral de Barcelona «Munt de mots» (montón de palabras)...,no, esto no es un blog de actualidad, me temo. El hecho es que fue una oportunidad estupenda para descubrir voces nuevas y disfrutar con las ya conocidas.

Pude oír a Juan Pablo Fuentes en su sesión erótica, a Tim Bowley y Charo Pita en «Hilando cuentos» (Tim narra en inglés y Charo traduce al castellano pero no son un narrador y una traductora, son dos cuentacuentos explicando un mismo cuento a dos voces) y, cómo no, a mi querido Félix Albo en su vertiente infantil y adulta, magnífico, como siempre en las dos.
La clausura del festival fue de la mejor manera que podía ser, con un breve, aunque a veces no tan breve, cuento de muchos de los participantes como Alekos, la genial Martha Escudero, y el gran, y no sólo por su envergadura, Boniface Ofogo y muchos más que se sucedieron en aquella noche repleta de historias fantásticas y de a pie, de elefantes, de mundos que nacen y de persecuciones que acaban como cumpleaños.
No deja de fascinarme el mundo de la narración oral, en ocasiones tan parecida al teatro, otras tan íntima como una voz en tu habitación.
A veces cuando comento que voy a ir a escuchar a un cuentacuentos noto miradas. Sé lo que piensan y no me importa, yo sí que sé lo que se pierden.

Como casi siempre acompañando al post, una canción que habla de reyes, de héroes y de poetas de verdad, como todos los cuentos que puedan contarse.





Terra trencada.- Beth
S’ha apagat el foc fred de mirada tèbia
s’ensorren els edificis al teu pas
i ha mort el cor de la guineu més jove
i les llàgrimes, les llàgrimes un mar
diga’m on vas
terra trencada
que la meva ombra dissecada vol saber
de reis,
d’herois,
de la magnificència de la mort
de sort, dels aires
dels poetes de debò.
S’ha desfet el glaç calent amb comptagotes
s’ha submergit vergonyós l’iceberg
S’amaguen porucs els crancs rere les roques
i les llàgrimes són llàgrimes del cel
diga’m on vas
terra trencada
que la meva ombra dissecada vol saber
de reis,
d’herois,
de la magnificència de la mort
de sort,
dels aires dels poetes de debò.
diga’m on vas
terra trencada
diga’m on vas
terra trencada
diga’m on vas
terra trencada

Se ha apagado el fuego frío de mirada tibia
se derrumban los edificios a tu paso
y ha muerto el corazón del zorro más joven
y las lágrimas, las lágrimas un mar
dime donde vas
tierra rota
que mi sombra disecada quiere saber
de reyes,
de héroes,
de la magnificencia de la muerte
de suerte, los aires
los poetas de verdad.
Se ha deshecho el hielo caliente con cuentagotas
se ha sumergido vergonzoso el iceberg
Se esconden miedosos los cangrejos tras las rocas
y las lágrimas son lágrimas del cielo
dime donde vas
tierra rota
que mi sombra disecada quiere saber
de reyes,
de héroes,
de la magnificencia de la muerte
de suerte,
los aires de los poetas de verdad.
dime donde vas
tierra rota
dime donde vas
tierra rota
dime dónde vas
tierra
rota