viernes, 21 de octubre de 2011

Un mundo aleatorio


María coge el mismo metro para ir a una entrevista de trabajo en el que viaja José que está preocupado porque su madre se va apagando en el hospital donde está Candelas que es la médico de urgencias que la atendió ese día porque cambió su turno con Antonio la noche que éste invitó a su mujer Ana para celebrar sus cinco años de casados y ella le confesó que lo que quería era separarse delante de Miguel el camarero que le hace ojitos a Pilar la sumiller que encuentra en el vino lo más parecido a la aventura sin los riesgos para el corazón que supone implicarse emocionalmente.

Todo es casualidad.

7 comentarios:

  1. Me ha recordado al aleteo de la mariposa que cambiaba la faz de la tierra, la religión del azar, me declaro acólita ;).

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  2. Y el mundo sigue girando ajeno (¿o no?) a lo que ocurre sobre él. Y a veces esas historias se encuentran y cambia el sentido del giro.
    Un beso Carmen

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  3. Queridas dos, desde hace algún tiempo me fascinan mucho más las historias de los desconocidos que las de los famosos con vida en el escaparate: cuánta vida distinta e idéntica al mismo tiempo se junta en una clase de idiomas, una reunión de madres o un vagón de metro.
    Si a ello le añades el azar de la coincidencia en el tiempo y el lugar acaba siendo uno de los alicientes de la vida.
    Muchos besos.

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  4. Te acabo de soltar un cable desde mi blog...

    Hubo un relato que se leyó en no sé que que cuál de las quedadas blogoliterarias (te has de remontar bastante en el tiempo porque mi recuerdo es muy lejano). Alguien leyó algo parecido (igual hasta eras tú, vete a saber) en el que la secuencia era semejante pero el hilo que unía a los personajes eran amores no correspondidos y al final creo que todo acababa en un hermoso círculo. Algo así: Fulanito ama a Menganita, pero Menganita ama a Zutanito, Zutanito ama a Perenganita, y Perenganita ama a
    Fulanito.
    El siguiente chiste es un añadido mío.
    Advertencia: esta historia está basada en hechos reales, Los nombres han sido cambiados para preservar la identidad de los protagonistas. xD

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  5. XDDD
    Todo podría ser, ahora no recuerdo, sería cuestión de mirar en Can Palimp que lo tiene todo tan organizadito..., hace mucho, pero mucho tiempo, transcribí una colaboración de J.L.Garci que aún anda por casa en papel que me había gustado un montón: misprimerasveleidades.blogspot.com/2005/12/un-centimetro-un-milimetro.html
    Como también me dijeron hace aún más tiempo, la felicidad suele consistir en unir el final con el principio..., lástima que me lo mencionaran justamente al final :-D
    Seguiremos pasándolo bien mientras nos aguanten y no nos echen, por cierto, tu post me ha recordado que te debo un comentario..., y después de leer lo de Jardiel veo que van a tener que ser dos ;-)

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  6. Cuando lo pienso, ciudades tan grandes, con tanta gente, cada una con sus historias ...

    Y las sincronicidades, las casualidades no casuales que lo concatenan todo

    un abrazo

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  7. Yo ya he dejado de ver las casualidades como algo místico, quizá porque cuanto más vives, más se dan, como es lógico, claro. Eso sí, siempre me sorprenden.

    un beso, dragoncito ;-)

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