viernes, 21 de diciembre de 2012

Lo mejor que somos

«Lo mejor que somos probablemente nos lo dan los otros» le oí decir a  Manuel Rivas en una charla con Julia Otero.
Esta sola frase me trasladó a mis años de adolescencia cuando una era excesivamente responsable y callada, y le daba demasiadas vueltas a todo. En aquel tiempo siempre tuve claro que de quien más podría aprender en la vida era de mis amigos.
Y cuando oí a Manuel Rivas me di cuenta de que, aunque ahora no tan callada, ejem, sigo aprendiendo de una forma menos consciente, pero igualmente válida de mis amigos de antes y de ahora. Es indudable que lo que somos es un pálido reflejo de lo mejor de nuestra gente.
De JME la paciencia, la comprensión y las ganas de vivir, de MMR la chispa y el optimismo, de GT la forma de explicarse y su análisis de las cosas, de JPF la seguridad y el criterio, de RSP el buen juicio y el ingenio, de MRHS el afecto y la calidez, de RDL su sentido práctico y su conversación infinita...
Por eso ahora que viene el tiempo de compartir y festejar aprovecho para celebrar, tanto con la familia que te viene espontáneamente dada como con la que acabas formando tú misma con el acopio de amistades que vas cosechando por la vida, que aún seguimos vivos y que todo está por venir. Y sea bueno o malo ellos, todos, estarán ahí para ayudarnos y so-portarnos.

FELIZ 2013

Y ahora, la nadala (villancico) de moda este año: Joan Dausà y «Si ens veiessis»

 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Discrepancias absolutas

Ella desayunaba tortilla de patata con cebolla de la noche anterior y café con leche. Él tomaba una tostada con aceite y tomate y un té early grey.

Ella salía a correr por las mañanas un ratito para recordar que podía sentirse libre. Él cogía su bici para ir al trabajo cuando no llovía.

Ella leía largas novelas donde vivían mujeres concretas. A él le apasionaba discutir de política y otros sexos de los ángeles.

Ella cuadraba balances de vida y hacía cuentas de la vieja calculando el tanto por ciento. Él era un ingeniero de letras que redactaba largos informes llenos de fórmulas y signos.

Ella fumaba compulsivamente cigarrillos como medicina. Él sólo toleraba el olor de su pipa.

Ella adoraba el ácido del limón sobre una tostada con hummus. Él odiaba los garbanzos en cualquiera de sus manifestaciones.

Ella tomaba largos baños de agua caliente y sueños húmedos. Él se daba una ducha rápida con olor a hombre recién encontrado.

Él decía no y era para siempre, ella nunca decía nunca jamás.

Ella se deducía lo ya pagado de IRPF por el arrendatario del local comercial de su propiedad.
Él estaba obligado a retener el 19% de IRPF del importe del alquiler, pero no lo hizo.

Hacienda los citó, los reunió y los puso de acuerdo. Love.



Truca'm si un dia perds un vol
i l'aeroport és fred i mort.
Truca'm si algú que estimes mor
o si el motor del cotxe no et respon.
Truca'm si mai fas un trasllat,
i abans que pengis
seré a baix saludant-te arremangat.
I truca'm si cal, i explica'm que no escrius
que ja fa temps que la vida no et sorprèn.

Però no em truquis si una nit
sents que voldries dormir al meu llit
o marxar lluny, o viure junts
en un pis petit.

Truca'm com si fos qualsevol,
i abraça'm fort amb l'excusa d'algun gol.
I truca'm quan trobis la cançó
que t'he amagat aquest matí sota el llençol.

Però no em truquis si una nit
sents que voldries dormir al meu llit
o marxar lluny, o viure junts
en un pis petit.

No em truquis, simplement vine a la platja
que ja ens coneix,
m'hi trobaràs potser llegint, potser dormint,
potser esperant amb el telèfon apagat.