domingo, 15 de enero de 2017

Lavandería Ángel 1/43

Del Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin.

...un cinturón zuni.

...sillas amarillas de plástico, unidas en hilera como las de los aeropuertos, rechinaban en el linóleo rasgado y el ruido daba dentera.

Vi hijos, hombres y jardines en mis manos.

Cualquiera que diga que sabe cómo te sientes es un iluso.

Comercios destartalados y chatarrerías, locales donde venden cosas de segunda mano (...). Almacenes de cereales y legumbres, pensiones para parejas y borrachos y ancianas teñidas con henna que hacen la colada en la lavandería de Ángel. Adolescentes chicanas recién casadas van a la lavandería de Ángel (...). La gente de paso va a la lavandería de Ángel (...). Pero sobre todo son indios los que van a la lavandería de Ángel.
(...) Yo voy a la lavandería de Ángel (...) vi un cartel amarillo que decía: AQUÍ PUEDES LAVAR HASTA LOS TRAPOS SUCIOS.

De como una lavandería se convierte en refugio, confesionario y repertorio de vidas, las nuestras, las de nuestros conocidos, las que nos cuentan, las que aparecen en los sucesos con una breve línea si cabe.

Empieza francamente bien este Manual.

2 comentarios:

  1. Si es que no te lo tenía que haber dejado :D

    ResponderEliminar
  2. Los lectores del Cuchitril tendrán que esperar... poco, espero ;-)

    ResponderEliminar

Abuelito/a , dime tú...