miércoles, 12 de julio de 2017

Carpe diem 13/43

Normalmente llevo bien envejecer.
 [...]
Me serví café y me senté en el porche trasero. Estaba contenta. Serena, sin prisas. La próxima vez que vaya en metro, ni siquiera pensaré en bajarme hasta que el tren se haya parado. Entonces, saldré justo a tiempo.

Cuando el día se tuerce lo único que puedes hacer es tomar café y sentarte. Y dejar de pensar. Ya pensarás mañana.

2 comentarios:

  1. Lo primero, que me alegra verte!!
    Y sí, dejar pasar el momento y pensar que mañana será un día mejor.

    Un beso.

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  2. Y a mí también :-*
    Ya sabes, uno se propone y luego pasa lo que le da la gana a la vida. Pero se vuelve por aquello de llevar la contraria.
    Un beso con olas, querida.

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