jueves, 2 de noviembre de 2017

Macadan 27/43


Fresco parece caviar, suena como los cristales triturados, como si alguien masticara hielo.
(...)
A mí me gustaba decir «macadán» en voz alta, a solas, porque sonaba como el nombre para un amigo.
 
Macadán:
Del ingl. macadam, y este de J. L. Mac Adam, 1756-1836, ingeniero escocés.
Pavimento de piedra machacada que una vez tendida se comprime con el rodillo.

A mí de primeras me suena a D'artacán, porque una ya tiene una edad y aún memoria, pero desconocía la palabra. Y me temo que se me olvidará porque yo a eso lo llamaba gravilla y macadán es como más rotunda. De hecho, si lo pienso, mi frase sería «como te atice un macadán, te dejo en el sitio» que es algo que pienso bastantes veces y que no hago por cansancio y recato. Lo cual me recuerda esa vieja y absurda excusa de la provocación por los motivos más inverosímiles (un tobillo, una teta, un trapo rojo, etc.). Como si los demás no nos reprimiésemos sin soltar macadanes a tutiplén según salimos de casa, eh.

2 comentarios:

  1. jajajajaja tampoco conocía esa palabreja y como tú la olvidaré muy pronto :))

    Un beso!!

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  2. Como verás, ando bajo mínimos de creatividad ouhyeah y me está dando por el desvarío y no tengo vergüenza alguna en exhibirlo. Pero si saco alguna media sonrisa ya me vale.
    Gracias Carmela por seguir acercándote.
    Un beso grande.

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